Nuestro mundo ha cambiado, nuestro continente ha cambiado, las prioridades locales han cambiado, pero aún tenemos una deuda en los temas de género, más aún con las mujeres.

Si bien es cierto que los indicadores globales de nuestra América morena han mejorado en las últimas décadas, en lo que respecta a los últimos cinco, han desmejorado estos mismos, este año 2016, el de – crecimiento de Latinoamérica y Caribe, será de un -1%, es por esto que las prioridades continentales, regionales y locales deberían estar centradas en tres grandes pilares.

  • Autonomía de la mujer
  • Políticas públicas focalizadas a la mujer con perspectiva de género
  • Cumplimiento de los ODS

Uno de los temas que aún quienes lideran nuestros países, están en deuda con las mujeres es el de la autonomía, en especial en los temas de autonomía física en donde gravitan la salud sexual y violencia de género. Estos siguen siendo desafíos pendientes y a pesar de que se han desarrollado políticas aún no es suficiente con lo que se ha avanzado.

En la toma de decisiones aún quedan brechas importantes en estos países por avanzar, en los temas de poder local y nivel nacional. Ciertamente se han instalado cuotas de participación, pero no es lo que se espera en la participación en puestos de poder y decisión nacional, esto va en contra vía de la convención <a href=»http://www.un.org/womenwatch/daw/cedaw/text/sconvention.htm» target=»_blank»>CEDAW</a>, firmada por muchos de las(os) líderes de países de la región, así que aún falta por avanzar.

En el tema económico, los desafíos de los ingresos, trabajo remunerado en igualdad de condiciones, acceso a educación, becas en temas no tradicionales, se han dado avances, pero aún están pendientes los desafíos de inclusión.

Las políticas públicas que se han fortalecido en muchos países de Caribe y Latam, siguen siendo unos desafíos importantes, dado que pasar del papel a la acción y de la centralización a la regionalización, siguen marcando importantes brechas en temas de TIC, en cuanto a formación y acceso a oportunidades para mujeres, más aún la propuesta de la sociedad de la información sigue siendo masculinizada, se debe seguir cerrando brechas en acceso, trabajo y conocimiento (un buen ejemplo se da en Perú, en donde una ONG forma Mujeres de BoP en TICs), emprendimiento, trabajo digno y decente con seguridad social y generando opciones en desarrollo productivo, fuera de sus hogares, con el fin de ampliar las oportunidades de gestión y cambio de las mujeres con perspectiva de género en la región.

Finalmente en este escrito, menciono el cumplimiento de los <a href=»http://www.un.org/sustainabledevelopment/es/objetivos-de-desarrollo-sostenible/» target=»_blank»>Objetivos de Desarrollo Sostenible</a>, en especial el 5, el cual profesa lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y niñas, pues no es solo un tema de compromisos de alto nivel como muchas veces se ha visto, si no como una necesidad sentida del más del 50% de la población, que son mujeres, aún gobernadas por hombres en donde no se permiten el cambio de paradigma. Esta puede ser la brecha más alta, pero en mi caso, como el primer ministro de Canadá Justin Trudeau, “también me declaro un feminista, aunque a mucha gente se encoja de hombros”. Trabajemos por la igualdad de género, que es un buen negocio, sostenible y genera dividendos verdes.

¿ Y en tu emprendimiento cuántas mujeres trabajan, qué puestos y ocupaciones ocupan?

Seguimos girando.

Gonzalo A. Giambruno Pardo

Imagen CC por mark sebastian

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